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 El significado de las palabras

 Por Junior Zapata

No son pocas las veces que utilizamos palabras sin pensar en lo que verdaderamente significan. Cada palabra trae consigo muchas cosas que hablan de lo que hay en nuestro interior, de cuáles son nuestras verdaderas motivaciones. Ellas, además, provocan efectos en aquellos que nos rodean.

Constantemente les digo a gerentes de empresas: “Si quieres echarle un vistazo a las personas que representan las fuerzas internas que mueven una organización, aquellos líderes informales, solo tienes que observar sus métodos y escuchar sus palabras, especialmente cuando no están poniendo atención”.
Ahora, te preguntarás qué tiene que ver esto con ser un líder de jóvenes. Dame un minuto y te explicaré.

Las palabras y los métodos revelan motivos, razones por las cuales hacemos las cosas. Escucha con cuidado a una persona y escucharás el latido de su corazón. Haz lo que esa persona hace, y te convertirás en lo esa persona es. Entonces, ten mucho cuidado de quién tomas consejo.

Al mismo tiempo, entonces, recuerda que tus jóvenes te están escuchando   -escuchan tu corazón-, te están imitando, convirtiéndose en alguien como tú. Ten cuidado que consejo das, porque hay jóvenes que están adoptando tus palabras y tus métodos.

No puedes utilizar las herramientas que otra persona utilizó, sin poner tus manos donde las manos de esa persona han estado. Si deseas obtener los resultados de alguna otra persona, si adoptas sus métodos, entonces harás tuyos sus valores.

Igual con tus jóvenes. Ellos no pueden utilizar tus herramientas sin poner sus manos donde tú las has puesto. Si ellos desean tus resultados, si ellos adoptan tus métodos, adoptarán  -por ende-  tus valores.
Nuestro quehacer eclesiástico en América Latina ha tenido una influencia muy poderosa de la ciencia del mercadeo en los últimos quince años. Esta ciencia tiene muchos conceptos de guerra y conquista.

Hoy las palabras más comunes en el campo del mercadeo  son “target “  y  “objetivos”, y se han filtrado al lenguaje de la iglesia y del trabajo juvenil. ¿No crees que estas son palabras raras para una organización que su meta es atraer y servir?

Cambiemos estas palabras y veamos cómo afecta el corazón.

En lugar de preguntarnos “¿cuál es mi target?”, por qué no preguntarnos “¿a quien queremos atraer?”. En lugar de preguntarnos, “¿qué ciudad queremos conquistar?”, preguntémonos “¿a quién queremos servir?”

Prepárate para reacciones diferentes y reveladoras a estas nuevas preguntas, porque al cambiar tus palabras cambiarán tus métodos, y estos afectarán profundamente a tus jóvenes. Especialmente porque ahora no los querrás “conquistar”, sino que les querrás “servir”.

No es “conseguir” más jóvenes, como si fueran clientes de una tienda. Cambia “conseguir más jóvenes” por “amar a más jóvenes” … y realmente atraerás multitudes. Desarrolla el corazón de un verdadero siervo, y rápidamente verás resultados sorprendentes. El mundo está lleno de amos, pero de lo que hay escasez es de sirvientes.

No soy el primero en ver cómo las palabras y acciones revelan el corazón. Lucas nos habla de una mañana hace dos mil años, cuando Jesús caminaba por pasto aún húmedo de rocío. Sus acciones revelaron su corazón, empezando por las doce personas que escogió para que lo acompañaran en sus tres años de aventura. El hecho que ninguno de ellos fuese “un gran líder” indica que no estaba pensando en medir todo por “cantidad de asistencia”. MINISTERIO en aquellos días representaba lo que hoy implica un verbo: ACCION.

Más adelante, en Juan 13, vemos el popular relato de cuando Jesús les lavó los pies a sus discípulos. “¿Entienden lo que he hecho por ustedes?” les preguntó Jesús. “Les he dado un ejemplo para que ustedes lo sigan”.

Consciente o inconscientemente todos seguimos a un héroe. Tus jóvenes no son diferentes. Moldeamos nuestras acciones y medimos nuestro éxito de acuerdo a los valores de la persona que seguimos. Tus jóvenes moldearán sus acciones de acuerdo a tus valores.  ¿Eres consciente del ejemplo que sigues? ¿Eres consciente del ejemplo que tus jóvenes siguen de ti?
Examina atentamente entre tus acciones diarias, escúchate hablar y encontrarás tus motivos. ¿Por qué trabajas con jóvenes? ¿Cuáles son tus valores? ¿Qué les transmites a tus jóvenes? ¿Qué palabras y conceptos usas para describir lo que quieres lograr en tu ministerio? La palabra MINISTERIO, ¿qué representa realmente para ti?

Puede que pienses que estas son cuestiones menores o de poca relevancia, y puede ser que haya casos en los que sea así. Pero debes saber que como hay muchos jóvenes que te han adoptado como su referente, como su ejemplo a seguir, y por esa razón ellos adoptan rasgos de tu persona. Las palabras no son la excepción.

La rutina del liderazgo puede ser que nos haya hecho hablar de modo “comercial”, pero bien sabemos que se trata de personas, de jóvenes con deseos de conocer al  único Dios verdadero. Nuestra tarea es reflejar la imagen de Cristo, de hacer discípulos, no de nosotros mismos, sino de nuestro Señor.

Tenemos una gran responsabilidad y un gran privilegio.

Si Dios te ha dado esa tarea, es porque también te dio las herramientas para que la hagas con excelencia.

 

 Junior Zapata es consultor y entrenador de Especialidades Juveniles